cada quien con su musa
domingo, 7 de agosto de 2011
Preocupa muerte a causa de accidentes de motociclistas
El porcentaje de accidentes de tránsito sigue en aumento, según el Director de la Policía Caminera, Eduardo Petta. Desde enero hasta el mes de junio, ya se registraron 263 muertos y 4.963 heridos, a causa de accidentes de tránsito protagonizados por motociclistas. Sin embargo, en lo que va del 2011, el total de muertos incluidos motociclistas y automovilistas ha alcanzado los 553 muertos, precisó Peta.
Comento además que desde el 2008 en adelante se pudo constatar un aumento inusual de la cantidad de motocicletas en el parque automotor, que pasó de los 500 mil a alrededor de un millón hasta el 2011. La Policía Caminera pide que se respete las leyes de tránsito, de modo a evitar más accidentes. Aunque afirmó que si se mantiene la proyección, se registrarían al menos alrededor de 500 muertos más hasta fin de año.
Comento además que desde el 2008 en adelante se pudo constatar un aumento inusual de la cantidad de motocicletas en el parque automotor, que pasó de los 500 mil a alrededor de un millón hasta el 2011. La Policía Caminera pide que se respete las leyes de tránsito, de modo a evitar más accidentes. Aunque afirmó que si se mantiene la proyección, se registrarían al menos alrededor de 500 muertos más hasta fin de año.
jueves, 23 de junio de 2011
A 90 minutos del abismo
A 90 minutos del abismo
El reloj todavía no marca el minuto. Pero cuando lo haga será un vendaval de nervios y desesperación. El tiempo camina, corre, vuela y muere. Puede apurar la muerte o prolongar la vida. Son pocos los minutos. El descenso estira a Ríver hacia el abismo. Inconcebible para un equipo de su talla, de su altura, y de toda su historia.
Esta es la realidad del agonizante equipo argentino, que vive horas antes del partido más importante de toda su vida institucional, más que una pesadilla toda una película de horror. ¡Y vaya qué horror! Sumergido en una crisis monumental desde hace tiempo, entiéndase futbolística, se para tambaleante, y hoy completamente deshilachado desafía con vergüenza en la cara, su propia historia.
Pero su historia, todo eso es pasado, y en este bendito deporte poco importa. Lo conseguido se agota, y necesita renovarse. Vivir de logros pasados, significa pertenecer a otro tiempo. Perderse en la anacronía no es buena señal, y no te salva de momentos como estos. Aunque lo respalde su pasado, el partido se juega de frente y en el presente. Si fracasa, muere; y su ayer no lo resucitará. Parafraseando a un amigo diría que vivir del historial es como vivir de otro engaño.
Lo cierto es que al millonario su vitrina hecha de copas, sus páginas de gloria, sus grandes noches, no lo salvará si no empatan a dos en el global. Y si no logra, escribirá el capítulo más nefasto en ella. Y ya no será la gallina con huevo de oro, que lo llevara a pegársele el mote de millonario, sino alguien que faltó a su dignidad de grande.
Lejos de ese River mítico, acostumbrado a los almibarados sabores de los logros, y temido por la exposición de irrefutables argumentos del futbol; grandes jugadores, buen juego y un estilo bien definido, que lo diferenció de los demás, enfrenta esta final con la soga al cuello.
Hoy, sin señales de vida futbolística, alejado de la rebeldía de todo equipo multiganador y consumido por su impotencia, buscará quitar la mayor mancha a su honor, aunque seguro de que estas secuelas lo acompañaran de por vida. Lo cierto es que en la realidad, River está más cerca del abismo, pero faltan 90 minutos para torcer la historia y decir no a la B y no cagarse por su propio nombre .
alcydes benitez
El reloj todavía no marca el minuto. Pero cuando lo haga será un vendaval de nervios y desesperación. El tiempo camina, corre, vuela y muere. Puede apurar la muerte o prolongar la vida. Son pocos los minutos. El descenso estira a Ríver hacia el abismo. Inconcebible para un equipo de su talla, de su altura, y de toda su historia.
Esta es la realidad del agonizante equipo argentino, que vive horas antes del partido más importante de toda su vida institucional, más que una pesadilla toda una película de horror. ¡Y vaya qué horror! Sumergido en una crisis monumental desde hace tiempo, entiéndase futbolística, se para tambaleante, y hoy completamente deshilachado desafía con vergüenza en la cara, su propia historia.
Pero su historia, todo eso es pasado, y en este bendito deporte poco importa. Lo conseguido se agota, y necesita renovarse. Vivir de logros pasados, significa pertenecer a otro tiempo. Perderse en la anacronía no es buena señal, y no te salva de momentos como estos. Aunque lo respalde su pasado, el partido se juega de frente y en el presente. Si fracasa, muere; y su ayer no lo resucitará. Parafraseando a un amigo diría que vivir del historial es como vivir de otro engaño.
Lo cierto es que al millonario su vitrina hecha de copas, sus páginas de gloria, sus grandes noches, no lo salvará si no empatan a dos en el global. Y si no logra, escribirá el capítulo más nefasto en ella. Y ya no será la gallina con huevo de oro, que lo llevara a pegársele el mote de millonario, sino alguien que faltó a su dignidad de grande.
Lejos de ese River mítico, acostumbrado a los almibarados sabores de los logros, y temido por la exposición de irrefutables argumentos del futbol; grandes jugadores, buen juego y un estilo bien definido, que lo diferenció de los demás, enfrenta esta final con la soga al cuello.
Hoy, sin señales de vida futbolística, alejado de la rebeldía de todo equipo multiganador y consumido por su impotencia, buscará quitar la mayor mancha a su honor, aunque seguro de que estas secuelas lo acompañaran de por vida. Lo cierto es que en la realidad, River está más cerca del abismo, pero faltan 90 minutos para torcer la historia y decir no a la B y no cagarse por su propio nombre .
alcydes benitez
domingo, 12 de junio de 2011
no vale si no se dice: no vale si no se dice:
EN ESTOS DÍAS DONDE EL PATRIOTISMO ESTÁ EN LA PIEL, TODO VALE RECORDAR. PERO NO LO OLVIDES NO VALE SINO SE DICE.
El bilingüismo y el jopara
La población del Paraguay actual, como bien se sabe, es el resultado de la fusión de dos culturas bien diferentes. Uno americano, y otro europeo, o más precisamente el amalgama del guaraní con el español. De esta mezcla procede el mestizo.
Sobre este tema, podemos exponer varias líneas acerca de los factores que le han permitido imponerse como una nueva sangre y perdurar en el tiempo, pero centraremos el interés en algo concreto; una consecuencia agradable de nuestra doble raíz lingüística y cultural: en este caso, el jopara de nuestra lengua.
El bilingüismo resulta la característica más importante del Paraguay, y la mejor identidad para el nacido en esta tierra. Ya que nuestro país, en el contexto americano, tiene de manera casi exclusiva el privilegio de poseer dos idiomas oficiales. A parte de todo eso, el rico licuado de ambas lenguas da al paraguayo, enfatizada por gente de tierra adentro, una opción más para comunicarse y hasta constituirse en una aspecto innegable de la paraguayidad.
Es así, que algunos afirman chistosamente que hablamos 3 idiomas. El Jopara no puede ser negado. Tenemos ricas tradiciones que son propias de este país: música, folclore, costumbres y valores; de los que participamos todos. Y de igual manera lo sostenemos, lo manifestamos, lo expresamos también en un jopara bien sonoro.
Podrán decir que es una manera de desvirtuarse la lengua. En este caso, hablamos de los dos oficiales. Con respecto al guaraní, se utiliza en casi toda la extensión del país, la lengua autóctona, pero el que tiene preeminencia en el campo. La lengua española, lengua dominadora en las esferas urbanas, cuenta con menor número de hablantes, así habla el porcentaje, en una creíble estadística.
¿Y qué pasa con el Jopara? El jopara es una especie de ampliación de nuestra cultura y de nuestra lengua. Y está ahí, pasando de boca en boca en los dos campos. Presente en las conversaciones. En la cotidianeidad. Y sirve como nexo entre las dos contrastadas lenguas, compone la controversia, entre el castellano y el guaraní, con simples vocablos que posibilita que toda la expresión sea entendida, y exista una fluida comunicación entre los paraguayos.
En este bilingüismo, el jopara esta en medio de los dos idiomas, agarrando un término del castellano para completar con el guaraní, o viceversa. Para hacerlo más extraña al extranjero, alejarlo más de nosotros, hacerle más diferente; y convirtiéndolo en una especie única e identificando más al paraguayo en su cultura. Este es uno de los aspectos culturales que perdura en el tiempo, que se fortalece, y que ayuda a mantener una nación homogénea culturalmente hablando, en sus gustos, estilos, modos vida, etc., y eso a pesar de ser un país eminentemente pluricultural.
ALCYDES BENITEZ
El bilingüismo y el jopara
La población del Paraguay actual, como bien se sabe, es el resultado de la fusión de dos culturas bien diferentes. Uno americano, y otro europeo, o más precisamente el amalgama del guaraní con el español. De esta mezcla procede el mestizo.
Sobre este tema, podemos exponer varias líneas acerca de los factores que le han permitido imponerse como una nueva sangre y perdurar en el tiempo, pero centraremos el interés en algo concreto; una consecuencia agradable de nuestra doble raíz lingüística y cultural: en este caso, el jopara de nuestra lengua.
El bilingüismo resulta la característica más importante del Paraguay, y la mejor identidad para el nacido en esta tierra. Ya que nuestro país, en el contexto americano, tiene de manera casi exclusiva el privilegio de poseer dos idiomas oficiales. A parte de todo eso, el rico licuado de ambas lenguas da al paraguayo, enfatizada por gente de tierra adentro, una opción más para comunicarse y hasta constituirse en una aspecto innegable de la paraguayidad.
Es así, que algunos afirman chistosamente que hablamos 3 idiomas. El Jopara no puede ser negado. Tenemos ricas tradiciones que son propias de este país: música, folclore, costumbres y valores; de los que participamos todos. Y de igual manera lo sostenemos, lo manifestamos, lo expresamos también en un jopara bien sonoro.
Podrán decir que es una manera de desvirtuarse la lengua. En este caso, hablamos de los dos oficiales. Con respecto al guaraní, se utiliza en casi toda la extensión del país, la lengua autóctona, pero el que tiene preeminencia en el campo. La lengua española, lengua dominadora en las esferas urbanas, cuenta con menor número de hablantes, así habla el porcentaje, en una creíble estadística.
¿Y qué pasa con el Jopara? El jopara es una especie de ampliación de nuestra cultura y de nuestra lengua. Y está ahí, pasando de boca en boca en los dos campos. Presente en las conversaciones. En la cotidianeidad. Y sirve como nexo entre las dos contrastadas lenguas, compone la controversia, entre el castellano y el guaraní, con simples vocablos que posibilita que toda la expresión sea entendida, y exista una fluida comunicación entre los paraguayos.
En este bilingüismo, el jopara esta en medio de los dos idiomas, agarrando un término del castellano para completar con el guaraní, o viceversa. Para hacerlo más extraña al extranjero, alejarlo más de nosotros, hacerle más diferente; y convirtiéndolo en una especie única e identificando más al paraguayo en su cultura. Este es uno de los aspectos culturales que perdura en el tiempo, que se fortalece, y que ayuda a mantener una nación homogénea culturalmente hablando, en sus gustos, estilos, modos vida, etc., y eso a pesar de ser un país eminentemente pluricultural.
ALCYDES BENITEZ
no vale si no se dice:
Desafío en el Bicentenario del Paraguay.
Paraguay necesita recuperar la voz para dejar de vivir con el alma callada.
Pasaron los años, y hoy estamos ante nuestro Bicentenario. Cara a cara con 200 años de rica historia. Con efigies que recuerdan a grandes hombres que decoran nuestro ayer. Hombres que no dejaron de entonar la patria querida y de igual modo vivieron en coherencia con lo que se canta. Hombres que siguen manteniendo la frente erguida. Hombres que no perdieron el honor ni el amor. Pero, iniciemos este breve recorrido, saltando entre mojones, flameando el tricolor.
Imponente surca el cielo azul de esta patria, el grito vehemente que marca el hito de los 200 años, de nuestra gran historia. Historia forjada a fuerza de puño, mucho corazón, cuya analogía habla del amor a la tierra, de proverbiales hombres de pensamiento gallardo; incluso, desde las pasadas vísperas de aquel mayo de 1811. Toda una nación afligida por la sed de independencia, se zambulle y abreva en esa fuente de patriotismo para luego insuflar el pecho y expandir su grito atronador de la auténtica libertad. Nacía nuestro gran Paraguay.
Los paraguayos amaban a su balbuciente país. Es por eso que sus actos constituyen el mejor discurso. Entonces, se desprecia la sangre, y se prefiere la muerte. Así fue como se formó el espíritu guaraní. Aguerrido, alentado de un furor titánico cuando de la defensa se trate. A capa y espada, señores. Era el principio que se debía seguir. Crujiendo los dientes y a brazo partido. Defendiendo a ultranza, sin opción para el ultimátum. Empezaba inscribiendo su desconocido nombre en el contexto americano, en fino relieve, el Paraguay.
Muchos no comprendieron la determinación o autodeterminación de este pueblo. Él de al lado lloriqueó en un vano intento. Insistió, persiguió, hostigó, buscó ser imprescindible. Paraguay seguía su camino, mirando fijo el horizonte, sabiendo y reconociendo su tremendo poderío. Desde entonces, y sin pretender introducir una simple ola retórica, el eco de la voz que proviene del unísono canto retumbaba por todos lados: Sin yugos, sin cadenas, sin amos. Paraguay, lucía como aureola su libertad.
Algunos afirman que fue vencido. Este país no conoció la derrota sino el aniquilamiento de aquellos cobardes quienes pactaron la ruin coalición. Después, llegó el momento del ave fénix, y emergió de su destrucción. Y sobre ese agreste jardín aplastado, aparecieron las abnegadas mujeres, los heroicos niños, quienes seguían abrigando en sus venas lo poco de la sangre guaraní, pero suficiente. Aplicaron el bálsamo salvador a las heridas que dejaron los colmillos de las bestias al bravo Paraguay. Su libertad se coarta por momentos. Pero no lo pierde.
Así, pasaron los años, atravesando obstáculos, peripecias, grandes escollos. Pero, nunca bajaron los brazos. ¡Eso no! Sería deshonrar a López quien murió con la patria en la boca inculcando con ella los más sagrados valores. El Mariscal sabía que hay momentos en la vida de los hombres que el desafío es irrenunciable y avasallador. Ese pasado, así lo entendemos. Pero el desafío se renueva en otras cosas para los hombres de hoy. No olvidemos, estamos parados ante nuestro Bicentenario. Frente a frente, cara a cara, con 200 años de tremenda historia. ¡Se da cuenta! El compromiso es grande ¿No le parece?
Paraguay necesita recuperar la voz para dejar de vivir con el alma callada.
Pasaron los años, y hoy estamos ante nuestro Bicentenario. Cara a cara con 200 años de rica historia. Con efigies que recuerdan a grandes hombres que decoran nuestro ayer. Hombres que no dejaron de entonar la patria querida y de igual modo vivieron en coherencia con lo que se canta. Hombres que siguen manteniendo la frente erguida. Hombres que no perdieron el honor ni el amor. Pero, iniciemos este breve recorrido, saltando entre mojones, flameando el tricolor.
Imponente surca el cielo azul de esta patria, el grito vehemente que marca el hito de los 200 años, de nuestra gran historia. Historia forjada a fuerza de puño, mucho corazón, cuya analogía habla del amor a la tierra, de proverbiales hombres de pensamiento gallardo; incluso, desde las pasadas vísperas de aquel mayo de 1811. Toda una nación afligida por la sed de independencia, se zambulle y abreva en esa fuente de patriotismo para luego insuflar el pecho y expandir su grito atronador de la auténtica libertad. Nacía nuestro gran Paraguay.
Los paraguayos amaban a su balbuciente país. Es por eso que sus actos constituyen el mejor discurso. Entonces, se desprecia la sangre, y se prefiere la muerte. Así fue como se formó el espíritu guaraní. Aguerrido, alentado de un furor titánico cuando de la defensa se trate. A capa y espada, señores. Era el principio que se debía seguir. Crujiendo los dientes y a brazo partido. Defendiendo a ultranza, sin opción para el ultimátum. Empezaba inscribiendo su desconocido nombre en el contexto americano, en fino relieve, el Paraguay.
Muchos no comprendieron la determinación o autodeterminación de este pueblo. Él de al lado lloriqueó en un vano intento. Insistió, persiguió, hostigó, buscó ser imprescindible. Paraguay seguía su camino, mirando fijo el horizonte, sabiendo y reconociendo su tremendo poderío. Desde entonces, y sin pretender introducir una simple ola retórica, el eco de la voz que proviene del unísono canto retumbaba por todos lados: Sin yugos, sin cadenas, sin amos. Paraguay, lucía como aureola su libertad.
Algunos afirman que fue vencido. Este país no conoció la derrota sino el aniquilamiento de aquellos cobardes quienes pactaron la ruin coalición. Después, llegó el momento del ave fénix, y emergió de su destrucción. Y sobre ese agreste jardín aplastado, aparecieron las abnegadas mujeres, los heroicos niños, quienes seguían abrigando en sus venas lo poco de la sangre guaraní, pero suficiente. Aplicaron el bálsamo salvador a las heridas que dejaron los colmillos de las bestias al bravo Paraguay. Su libertad se coarta por momentos. Pero no lo pierde.
Así, pasaron los años, atravesando obstáculos, peripecias, grandes escollos. Pero, nunca bajaron los brazos. ¡Eso no! Sería deshonrar a López quien murió con la patria en la boca inculcando con ella los más sagrados valores. El Mariscal sabía que hay momentos en la vida de los hombres que el desafío es irrenunciable y avasallador. Ese pasado, así lo entendemos. Pero el desafío se renueva en otras cosas para los hombres de hoy. No olvidemos, estamos parados ante nuestro Bicentenario. Frente a frente, cara a cara, con 200 años de tremenda historia. ¡Se da cuenta! El compromiso es grande ¿No le parece?
domingo, 3 de octubre de 2010
El Dialecto de los Perros: Hoy dije que no hablaría de ti!!!
El Dialecto de los Perros: Hoy dije que no hablaría de ti!!!: "Así es… hoy dije que no hablaría de ti… pensé en escribir sobre cualquier verdura que me haga olvidarte… y así empecé: No voy a hablar de..."
lunes, 16 de agosto de 2010
miércoles, 11 de agosto de 2010
no vale si no se dice
el juego de la selección y la exaltación de las almas paraguayas
llega el día de brindar tributo a la selección. Esta selección que supo renacer o revivir aquellos valores de nuestra nacionalidad y que dio una lección de superación a raíz de la unidad. El Estadio de los Defensores del Chaco celebrará otro importante acontecimiento brindando un merecido homanaje al chava, uno de los fantásticos goleadores de nuestra selección. Estos puntos deben unir las almas paraguyas en el mayor coliseo de nuestro fútbol.
Sería una pena no llenar el estadio, sería desmerecer el trabajo realizado y nos caeríamos nuevamente en los errores de siempre, quitar el valor a nuestro triunfo y seguir siendo indiferente con el mismo. Digo esto, porque llegó el momento o debería de llegar el momento de cambiar nuestra filosofía del ayer de perdernos en el mar de la queja y críticas vanas, hoy tenemos que dar propuestas y visiones de optimismo.
En este caso específico hay una superación importante y tenemos que vivir como tal. He escuchado a muchos en las calles, miembros de mi familia y un sin fin de amigos decir que las congratulaciones superan a lo realizado por la selección en Sudáfrica, y el centro de los dardos más venenosos se dirigen hacia el jugador que no hace falta nombrar.
En síntesis, acudamos al Defensores del Chaco a brindar a todos ese reconocimiento merecido, y aplaudamos a todos por igual, que no exista silvidos ni críticas porque no lo merecen. fundamentalmente porque nos revivió como sociedad y exhaltó a nuestras almas que vivieron apagadas por mucho tiempo...
llega el día de brindar tributo a la selección. Esta selección que supo renacer o revivir aquellos valores de nuestra nacionalidad y que dio una lección de superación a raíz de la unidad. El Estadio de los Defensores del Chaco celebrará otro importante acontecimiento brindando un merecido homanaje al chava, uno de los fantásticos goleadores de nuestra selección. Estos puntos deben unir las almas paraguyas en el mayor coliseo de nuestro fútbol.
Sería una pena no llenar el estadio, sería desmerecer el trabajo realizado y nos caeríamos nuevamente en los errores de siempre, quitar el valor a nuestro triunfo y seguir siendo indiferente con el mismo. Digo esto, porque llegó el momento o debería de llegar el momento de cambiar nuestra filosofía del ayer de perdernos en el mar de la queja y críticas vanas, hoy tenemos que dar propuestas y visiones de optimismo.
En este caso específico hay una superación importante y tenemos que vivir como tal. He escuchado a muchos en las calles, miembros de mi familia y un sin fin de amigos decir que las congratulaciones superan a lo realizado por la selección en Sudáfrica, y el centro de los dardos más venenosos se dirigen hacia el jugador que no hace falta nombrar.
En síntesis, acudamos al Defensores del Chaco a brindar a todos ese reconocimiento merecido, y aplaudamos a todos por igual, que no exista silvidos ni críticas porque no lo merecen. fundamentalmente porque nos revivió como sociedad y exhaltó a nuestras almas que vivieron apagadas por mucho tiempo...
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